Las vacaciones de verano son una época muy tentadora que nos puede arrastrar a coger unos kilos de más, pero evitar aumentar de peso es posible si nos marcamos unas pautas
  1. Hacer ejercicio

Si bien no se trata de pasar del hueco del sofá a competir con los más preparados runners del momento, aprovechar las vacaciones para practicar algún deporte o ejercicio es una buena idea que nos ayudará a conseguir nuestro objetivo. Pasear andando o en bicicleta, por ejemplo, nos servirá también para desconectar de verdad y descansar.

  1. Agua, bebe agua

Estar bien hidratado es fundamental, más aún con las temperaturas que se alcanzan en estas fechas y los conocidos riesgos que nos traen. Pero beber agua será el aliado perfecto para saciar esa sensación de hambre que a veces es realmente sed o para evitar los excesos con la comida.

  1. Evita el alcohol

Al contrario con el agua, en caso de ingerir bebidas alcohólicas intenta reducir su cantidad. Estamos en vacaciones y es un tiempo para permitirse algunos excesos, y no debe dejar de serlo. Bebe siempre con moderación y procura elegir las bebidas fermentadas como el vino y la cerveza antes que las bebidas destiladas, que además mezclamos con bebidas azucaradas.

  1. Mejor apartamento que hotel

Si en vacaciones las tentaciones son grandes, yendo a mesa puesta imagínate. Por el contrario si nos hospedamos en un apartamento o apartahotel seremos nosotros quienes cocinaremos y podremos elegir el menú, controlar las cantidades y evitar las tentaciones.

  1. Frutas y verduras

En ese menú las frutas y verduras no deben perder protagonismo, y si habitualmente por la rutina, horarios, tareas, etc. no lo tienen es la ocasión de dárselo. En verano son muchas las frutas de temporada, que además son refrescantes, y de la misma manera ocurre con las verduras. Además de ser unas aliadas eficaces para combatir el aumento de peso servirán para sofocar las altas temperaturas.

  1. No te excedas

En nada, no te excedas en nada. Pero tampoco lo conviertas en obsesión por mantener la línea. Puedes darte algún capricho diario, “pecar” y disfrutar de las vacaciones. Es suficiente con llevar un poco de cuidado y a la vuelta de vacaciones no saldrás corriendo en busca del dietista y el gimnasio.

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